31 de octubre de 2012

Häendel es mejor que Justin Bieber

08:00 h: Enciendo el ordenador para ver si las entradas ya están a la venta. Es posible que los promotores sean madrugadores.
08:05 h: Me percato de que aun no lo están. El anuncio sigue diciendo “próximamente”.
08:10 h: Caliento la leche. Hace frío.
08:15 h: Vuelvo a mirar el ordenador. Sigue diciendo “próximamente”.
08:18 h: Me hago unas tostadas. Tengo hambre. Los nervios, supongo.
08:25 h: Comienzo a quitar el polvo de la lámpara. Nunca la había visto tan sucia.
08:30 h: Sigue diciendo “próximamente”. Esta gente no madruga tanto. Normal.
08:35 h: ¡Qué de polvo tiene la lámpara! Esto me lleva más tiempo de lo que pensé.
08:43 h: Voy a meter una colada. Ya que estoy.
08:51 h: Le echo una miradita de reojo al ordenador. Uno nunca sabe. Pero nada. No hay novedades. Acabo con la lámpara.
08:59 h: Me siento frente al ordenador. Ya van a ser las 9. Esto promete. Que abren la venta… que la abren… que la abren…
09: 01 h: No. No la abren.
09:02 h: Aprovecho y mando un par de email que tenía pendientes, uno de ellos al director del coro, que me pidió las fotos que había tomado hasta ahora en los ensayos.
09:29 h: Mandar email es lo que tiene. Que uno se entretiene y ¡zas! Cuando te das cuenta ya ha pasado media hora. Eso sí, con lo temprano que es ya he respondido varios correos. Pero ¡Eh! Que a y media abren la venta.
09:31 h: Jo. Nada de nada. ¿Y ahora qué hago? Ah, sí… ¡la comida!
09:32 h: Saco el pollo de la nevera, así adelanto. Lo aliño. Enciendo el horno. Meto la bandeja. Calculo el tiempo: “Estará listo… ¡para después de comprar las entradas!”. Perfecto.
09:48 h: Aprovecho que el pollo está en el horno y hago arroz y ensalada, que voy con retraso al trabajo, así ahorro tiempo para cuando vuelva a mediodía a darle de comer a mi familia.
09:49 h: “Próximamente”. Que no. Que no madrugan.
09:51 h: Barro la cocina entera.
09:59 h: Corro al ordenador.
10:00 h: “Próximamente”.
10:01 h: ¡Ya! Comienza la carrera. Llamo a mi marido que está en el trabajo para que se meta en el ordenador, que dice que las quiere comprar él con su tarjeta.
10:02 h: Que su ordenador no enciende.
10:03 h: Que no ¡¡¡que va lento!!!
10:04 h: ¡Uff! Ya encendió. ¿Cuál era la web?… Me dice por teléfono.
10:05 h: Tal, pero date prisa, que quedan unas cincuenta y tantas de las que queremos. ¿Compro? Le digo.
10:06 h: No. Espera. Me dice.
10:07 h: ¿Y qué tengo que esperar? Le digo… (un tono más alto)
10:08 h: ¡A que mire bien! Me dice el muy… tranquilote.
10:09 h: Tomo yo las riendas del asunto ¡¡¡Que quedan la mitad de la mitad de las que había hace 4 minutos!!!
10:10 h: La fila 10… ¡No!... la 11… ¡No!... la 12… Ay ¡que se acaban!
10:11 h: La 12, ya no espero más… ¡Enter!
10:12 h: Tiri Tiri Tiri Tiri. Yessss. ¡Aaaaaaa-le-lú-ya! ¡Aaaaaaa-le-lú-ya! Que las tengo. Las tengo. Las tengoooooo. Que me las mandan a mi email. Le digo a mi marido.
10:14 h: Las imprimo.
10:15 h: Las guardo.
10:32 h: Saco el pollo del horno. ¡Lleva allí una hora! Casi se me quema.
10:38 h: Vuelvo a mirar cuántas quedan (lo que hace el morbo, jejeje). Hay algunas salteadas (menos mal que corrí).
10:40 h: Saco la colada. La tiendo.
11:00 h: Rosa, mi compañera de coro me manda un mensaje: “Las entradas están volando” pero… ¡las ha conseguido! Me dice que Fio y María también. Que le ha avisado a Cecilia y que está intentando avisarle a Alicia. ¡Qué felicidad! ¡Qué estresssssss!
11:02 h: Me dice mi hija adolescente: “Pero bueno mamá, ni que fuera Justin Bieber”. Y le digo yo: “Hija, Häendel es mejor que Justin Bieber”. En diciembre lo verás.

29 de octubre de 2012

Las jornadas 4ª y 5ª



Estoy intentando buscar una palabra con la que definir  los dos últimos ensayos … ¿Impresionantes? Sin duda lo han sido, pero creo que puedo encontrar alguna mejor  …
¿Conmovedores? La armonía polifónica de las 498 voces creo que nos ha estremecido a todos, incluso al maestro,  que  aunque de vez en cuando se eche unas risas cómplices con Borja Mariño ante nuestras “caladas”, me consta que también se emociona escuchándonos …
¿Y si los defino como históricos? Recordaremos el ensayo de ayer, cómo el día que quedamos deslumbrados por la belleza del Aula Magna del Colegio de Médicos, como muy bien expresó en su post nuestra compañera Carleth. Recordaremos el de hoy, como el día en el que por fin logramos cantar el Amén y terminar con la sensación de que efectivamente habíamos reproducido lo que está escrito en la partitura. La ovación final ha sido uno de los “momentazos” de la mañana …
Hago recuento de palabras: Impresionantes, Conmovedores e Históricos. Añadiría Cautivadores, Apasionantes, Excitantes ... Todas ellas podrían servir para explicar con palabras las sensaciones de éste fin de semana. Pero hoy, sacando mi "vena vallecana", voy a utilizar un término más de andar por casa: los ensayos de éstas dos jornadas han sido Alucinantes ...

¿Estáis de acuerdo? ;)

28 de octubre de 2012

Una maravillosa experiencia vital

            Colegio de Médicos. Así decía la convocatoria del ensayo de hoy, primera de seis con todos los participantes del coro que cantará en Madrid, en diciembre de 2012, El Mesías de Händel en los conciertos participativos de La Caixa. Si hasta ahora habíamos ensayado un “reducido” número de personas durante un par de fines de semana, y había sido extraordinario, las casi 500 voces que nos juntamos hoy han sonado a gloria. Y lo que nos queda.

            La inmensa cola de gente que se formó a la entrada -propia del primer día- la olvidé tan pronto entré al auditorio. Era fantástico: personas de todas las edades, colores, formas y… voces, llenaban aquel semicírculo de sillas (un tanto estrechas), atentas a las indicaciones de nuestro extraordinario director, Jerónimo Marín. Pero enseguida, mis ojos comenzaron a ver incluso más allá: amplias paredes con hermosas pinturas y un techo con forma bóveda que –debo confesar- distrajo mi atención más de una vez. Con Händel de fondo, en perfecta acústica, era como ver fusionarse el arte con el arte.   

            Las cuatro horas de ensayo se me hicieron cortas, lógicamente, por el hechizo de la interpretación coral, pero también, por la curiosidad de saber un poco sobre la historia del recinto, que –insisto- quitó varias veces mis ojos de las acertadas y entretenidas indicaciones del maestro (pero nunca el oído).

Y como reza un dicho, que nunca nos acostaremos sin aprender algo nuevo, yo hoy he aprendido incluso más, por lo que me acuesto satisfecha: que se escucha mejor si decimos “Klory to God” en vez de “Glory to God”, y que el anfiteatro donde estamos ensayando fue decorado en 1884 por Ramón Padró y Pedret (Barcelona, 1848 - Madrid en 1915).  

Händel llenará, entonces, los fines de semana de octubre y noviembre, las paredes del “Gran Anfiteatro” (considerado como uno de los teatros anatómicos más importantes de Europa), construido posteriormente a la inauguración del edificio (1840) al fondo sur del patio, por el arquitecto Tiburcio Pérez Cuervo, sucesor de Isidro González Velásquez, que lo había planificado en el centro del patio, y que además se conserva tal como lo concibió su arquitecto original, Jacques Gondoin. 

Händel compartirá, entonces, su “And the glory of the Lord” y su “Hallelujah” con las pinturas de Ramón Padró y Pedret que representan alegóricamente las diferentes épocas de la Historia de la Medicina, desde la antigüedad hasta la época moderna.

Mañana. Más bien pasado. Cuando nos acordemos de nuestro paso por este concierto participativo, vendrán a nuestra memoria las fugas de Händel, las tardes de lluvia en Atocha, las sabias enseñanzas de Jerónimo, las colas para firmar la asistencia y los momentos compartidos con los compañeros del coro, entre otras muchas vivencias, pero también recordaremos la decoración del Gran Anfiteatro del Colegio de Médicos de Madrid, que sirvió de marco perfecto a decenas de horas de ensayo y a una maravillosa experiencia vital.  



26 de octubre de 2012

Más sobre El Mesías



Según el libreto de Charles Jennenes, El Mesías está estructurado en tres actos:

El primero, basado en el libro de Isaías del Antiguo Testamento y algunas citas de los evangelios, anuncia la llegada de Cristo y tiene partes muy expresivas e intensas: Desde que comienzan los primeros violines de la obertura ya se adivina lo que nos depara ... un primer acto alegre que trae buenas noticias a través de maravillosos acordes y melodías arabescas.

El segundo, relata la Pasión, la Resurrección y la Ascensión, compuesto por las profecías de Isaías y algún pasaje de los evangelios, pasando de la tristeza por la agonía de Cristo al júbilo del  Hallelujah que cierra este acto: Para mí esta segunda parte es la más impresionante. Desde el desesperado,  desgarrador y bello 'Surely he hath borne...', continuando por la preciosa fuga vocal 'And with his stripes ...'  y acabando con ese solemne y majestuoso final, el más conocido de la obra, pero que no por eso deja de sorprenderme.

El tercero,  narra el triunfo de Cristo sobre la muerte a través de la Primera Carta de los Corintios de San Pablo y la cita de Job “Yo sé que mi Redentor vive” y el día del juicio final, con la palabra Amén coronando la obra (Apocalipsis): Una tercera parte que me ha ido atrapando poco a poco y que he aprendido a disfrutar a medida que avanzo en su estudio ... Worthy is the Lamb y Amén cierran el pasaje, y esta gran obra que nos está brindando grandes momentos musicales.

21 de octubre de 2012

3ª jornada de ensayos



Día de ensayo intenso en el que las horas han pasado sin apenas darnos cuenta. Las coloraturas de Häendel han sido las protagonistas de la mañana y creo que finalmente hemos salido airosos de ellas, aunque tendremos que seguir practicando en la ducha. He disfrutado mucho cantando The Lord gave de Word y cómo no, cantando Hallelujah, uno de nuestros primeros contactos con El Mesías, y al que le tengo un especial cariño. 

La segunda parte de la jornada, dónde hemos repasado algunos de los coros más flojitos del último ensayo, me ha dejado muy buen sabor de boca, porque he resuelto dudas y mejorado bastante en la ejecución de todos ellos. Y lo mejor de todo, el último Amén … Qué maravilloso ha sido cantarlo rodeada del resto de las cuerdas y descubrir lo “bien” que me sabía mi parte. Así que, otro día más que nos vamos a casa con un batiburrillo de “amenes” en re mayor rondando por nuestra cabeza … con suerte esta noche será la banda sonora de nuestros sueños. 

Cabe dedicar en esta crónica una mención al ratito de la comida, que aunque no estábamos todos y nos hubiese gustado compartirlo con el resto, ha sido muy agradable … ¡gracias chicas!

Como siempre, un día fantástico en muy buena compañía, cargado de emociones, risas, y como no, de la música de Häendel.