Día de ensayo intenso en el que
las horas han pasado sin apenas darnos cuenta. Las coloraturas de Häendel han
sido las protagonistas de la mañana y creo que finalmente hemos salido airosos
de ellas, aunque tendremos que seguir practicando en la ducha. He disfrutado
mucho cantando The Lord gave de Word
y cómo no, cantando Hallelujah, uno
de nuestros primeros contactos con El Mesías, y al que le tengo un especial
cariño.
La segunda parte de la jornada, dónde
hemos repasado algunos de los coros más flojitos del último ensayo, me ha
dejado muy buen sabor de boca, porque he resuelto dudas y mejorado bastante en
la ejecución de todos ellos. Y lo mejor de todo, el último Amén … Qué maravilloso ha sido cantarlo rodeada del resto de las
cuerdas y descubrir lo “bien” que me sabía mi parte. Así que, otro día más que
nos vamos a casa con un batiburrillo de “amenes” en re mayor rondando por nuestra cabeza … con suerte
esta noche será la banda sonora de nuestros sueños.
Cabe dedicar en esta crónica una mención al ratito de la comida, que aunque no estábamos todos y nos hubiese gustado compartirlo con el resto, ha sido muy agradable … ¡gracias chicas!
Como siempre, un día fantástico en
muy buena compañía, cargado de emociones, risas, y como no, de la música de Häendel.
La verdad es que si que fue un día intenso... Me gusto repasar, me gustó estar "revuelta" entre las otras cuerdad y poner "a prueba" mis conocimientos. Llegué cansada pero muy contenta, y hoy tengo agujetas en....los antebrazos!!! -me imagino que de manterner en vilo tanto tiempo el libreto!-. Hasta mañana "chicas de la clave de sol" ;-))
ResponderEliminarRosa, querida, en el remix del Amen estabas a mi lado, y entre carcajada y carcajada ni tu ni yo ni María, que, oh casualidad, tambien estaba cerca (mezzo-soprano-mezzo) pudimos comprobar si lo sabíamos bien o no. No te engañes. ;)
ResponderEliminaroye! que yo me lo supe todito hasta el compás 124 que me perdí ;) ... eso sí, en el compás que va tras el último calderón me volví a encontrar, jeje
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